L La IV Flota
imperialista viene a esparcir contrarrevolución al Caribe
d Defendamos las
revoluciones de Venezuela, Bolivia y Ecuador amenazadas por este operación
militar
Fuera yanquis de
Costa Rica y América Latina
Alto a la política
antidemocrática, represiva y militarista de Laura Chinchilla
En
efecto, la IV Flota ha regresado al Caribe a partir del anuncio que hiciera el
Pentágono el 24 de abril de este año. La operación que involucra territorio
marítimo y puertos de Costa Rica, es desproporcionada para el cumplimiento de
los supuestos objetivos anti narcotráfico. Esta actividad le ha quedado como
anillo al dedo al imperialismo norteamericano porque de esta manera disimulan
su verdadero objetivo: provocar y amenazar a la revolución bolivariana de
Venezuela en el marco de su ofensiva contra los pueblos de Irán, Medio Oriente,
de Palestina, Irak, Afganistán y Pakistán. Amenazando a Venezuela también lo
hace contra los procesos revolucionarios en Ecuador y Bolivia y en general
contra el movimiento de masas suramericano que no cesa de manifestarse y luchar.
Entre
los 47 barcos de guerra se encuentra el portaaviones más poderoso de la flota
norteamericana: el USS George Washington con propulsión nuclear que transporta
los más avanzados aviones de combate F-16 y F-18, helicópteros, bombarderos y
aviones de espionaje. Un cuerpo de 7 mil marines es toda una fuerza de cabeza
de ocupación y va más allá de las funciones de protección de los barcos de
guerra.
Por
otra parte, el convenio firmado en 1999 entre los norteamericanos y el gobierno
costarricense, comprendería la participación de guardacostas y no de toda una
flota de combate. La IV Flota, desde luego actualizada, se creó para resguardar
el petróleo venezolano que abastecía al Ejército norteamericano en la guerra
interimperialista contra Alemania. Fue precisamente en 1943 que se conforma
esta IV Flota y con ese propósito fundamentalmente. Que Laura Chinchilla y su
escudero, José María Tijerino, traten de esconder el verdadero propósito es
lógico porque no solo están a pie juntillas comulgando con las políticas contrarrevolucionarias
del imperialismo, como es tradición. Tambien quieren recibir en pago un extra financiamiento
del imperialismo para las políticas de fortalecimiento militarista y represivo
de los cuerpos policiales en el país y de la Plataforma de información policial
que es el más sofisticado sistema de espionaje contra la sociedad, por la vía
de la absoluta violación de datos que tengan las instituciones y de las
comunicaciones telefónicas y de internet de los ciudadanos.
Para
calmar los ánimos que despertó la aprobación de este infame permiso en algunos sectores, incluyendo de la propia
burguesía, Tijerino señaló que “Los militares custodiarán los barcos
de guerra que atraquen en puertos costarricenses y desarrollarán, desarmados,
actividades de esparcimiento” ( El Financiero.com, lunes 5
de julio (21:00 hrs), rebajando la importancia
de la presencia de los barcos de guerra y justificando lo que pareciera ser
entonces el valor agregado de los servicios del país como prostíbulo itinerante
y paraíso de diversión libre de multas y tribunales de flagrancia porque los
militares tienen absoluta inmunidad.
Es claro el objetivo del imperialismo y de la IV
Flota con esta operación que Laura Chinchilla, Tijerino y los 31 diputados
quieren presentar como paseo de esparcimiento por el Caribe y nuestras playas
bajo el pretendido combate al narcotráfico Por más de dos décadas el
imperialismo han sostenido operaciones contra el tráfico de drogas sin frenar ni el tráfico y mucho menos el
incremento del consumo en general y en Estados Unidos en particular.
Fuera del Caribe y de las costas venezolanas la IV Flota norteamericana.
Revocatoria del permiso infame para que la IV Flota y los marines
utilicen nuestro territorio marítimo y atraquen y se “esparcen” en nuestros
puertos.
Alto a la agresión y amenazas del imperialismo contra las revoluciones bolivariana,
ecuatoriana y boliviana.
Al narcotráfico se le combate frenando el consumo y el consumo se frena
con la revolución socialista y una sociedad libre de la necesidad de evasión
con drogas y alcohol, o sea libre de explotación y opresión del hombre por el
hombre.
Partido Obrero Socialista de Costa Rica (POScr)
9 de
julio 2010